jueves, 17 de octubre de 2013

Mally x Naoto - Por siempre, aún creo que para siempre.

Podría responder negativa y positivamente a tu respuesta, lamentable, diré una y otra vez, mis palabras no pueden ser libres debido a tu pregunta. 


He pasado muchos días junto a ti, hemos compartido lo impensable. Aun así, dudo de tu amor, no encuentro el porqué de tus suspiros. No te atrevas a besar mis dulces labios. 

Podré relacionar sentimientos, esta es una oportunidad para ello. Demostraré lo que siento a través de lo que más amo, el deporte. La decisión más correcta (en ése minuto) para mí, trotar, comencé alrededor de las 09:00am. El amanecer era exquisito, ese frío que tanto te caracteriza, perfecto… Puedo sentir el viento rozar cada milímetro de mi piel, tomando destino a la nada, llevándose en sí mis peores pensamientos. Metros tras metros, sin siquiera agotar mis energías, ¿Cuánto pesar entré en mi corazón?

Mis piernas pedían un descanso a gritos, caminé lentamente, intentando recuperar mi pulso normal. Observé mis pies apoderados por la energía de mi cuerpo, me detengo por inercia, alzo la mirada, mi almacén preferido. Recordé, no he desayunado, giro en dirección a él, mi mano reaccionó a abrir la puerta principal, asomé mi cabeza al vendedor, sonriendo (lo que me caracteriza) exclamé -Buenos días, ¿Cómo le ha tratado la vida?”- llamó mi atención lo parecido que era su figura a ella, ignoré mi pensamiento, es un hombre, no debe ser ella, alto ahí, en una milésima de segundos pensé…Su cabello largo, liso, delgado… ¡¿Naoto?!, no, no puede ser posible, giré tomando el mismo camino, deseé irme, no deseaba ver a quien trajo pensar en mis pensamientos, aunque simplemente tenga un parecido. Tarde, simplemente tarde él/ella giró más rápido que mi escapatoria, sentí como su voz estremeció mis sentimientos –¿Mally?, por favor, Mally, no seas inmadura y vuelve aca- mierda, es ella, no puede ser, ¡ES ELLA!, suspiré, tenía razón debía volver, conversar con ella, pero ¿Será el lugar apropiado?, afortunada, Naoto respondió de inmediato mi pensamiento –Sé que te incomoda, pediré a mi estúpido…Jefe- Susurró aquella penúltima (Y vulgar) palabra -que me de mi hora de descanso, negué su propuesta hace menos de 10minutos, aunque no lo creas-. Golpeó sin más su oficina, no pude escuchar claramente su conversación, la curiosidad carcomía mis pies, deseaba correr he escuchar TODO, reí por mi inmadurés, preferí esperar afuera, lo más apropiado. Sentí el sonido de la puerta al cerrar, miré atrás, sí, era ella, sonreí de polo a polo, intentado dibujar un perfil perfecto de felicidad, fue inútil, golpeó leve mi frente llamando mi atención (Nuevamente) –No seas estúpida, sé que estás mal, no me preguntes cómo, pero lo sé, así que por favor, dejemos de fingir, tengo muchas cosas que decirte desde que…- Suspiró, no podía creer lo mucho que costaba conversar con ella- ¡MIERDA! Desde que… sí, desde que te amo, hasta que te deseo, ¿Bien? Está bien, lo admito, Mally me gustas, sí, me gustas, nunca a nadie le había dicho esto, por favor, no te rías…- Sonreí, hace unos minutos me llamó inmadura a mí, ahora, ansias de estirar sus mejillas, que infantil y hermosa es cuando desea serlo. Mi corazón late cada vez más fuerte, ¿será el silencio entre las dos?, me atreví, respondí -¿Será que Naoto-san se ha sonrojado?- Señale sus pomulos, ella furiosa retiró mi mano, me disculpé, fue estúpida mi reacción –Lo siento, Naoto, sabes que me atraes- Su mirada brilló como nunca… sonreí esta vez de corazón, como amo a esta chica, pensé. –También sabes el daño que me haz hecho, mi amor creció cada día más, pero lamentable, haz quebrado la copa de cristal, puede ser reparada, conquistada por aquel experto en amores, pero piensa Naoto ¿Será lo mismo una vez reparada?- No dejé de mirarla fijamente a los ojos, suspiré reiteradas veces de amor.

Es imposible, lo mucho que me gusta (Aclaro nuevamente) como tengo que mentir, para que ella se dé cuenta del daño que me hizo, la perdoné, sin más, di vuelta la página, pero ella sigue siendo igual que antes, mujeriega… Le encanta coquetear con chicas, de cualquier tipo, para mí no es una molestia, la molestia fue ver el beso más apasionado de la historia, con otra mujer, con quien no era yo… Creí que nuestra conquista era especial, se caracterizaba por la lentitud, pero no, no fue así, jugó conmigo. Naoto, por favor, no lo hagas otra vez.

-Mally, sé que fui una estúpida, la peor de todas, ¿Podrías…?- Alcé mi ceja izquierda, ¿Realmente estaba pidiendo el perdón? Al ver mi reacción suspiró apenada, cambiando su proposición –Veo que tienes hambre, entra conmigo, te daré la exquisitez de mi trabajo- Suspiré, resignada, no quería hablar más, tampoco la obligaría. Entré siguiendo cada uno de sus pasos, al sentarme donde mi mesera y cajera favorita me señaló, esperé segundo tras segundo el prometido desayuno. Su silueta, me pareció bastante atractiva, dejó caer con delicadeza mi plato preferido, aplaudí con alevosía, alcé mi puño emocionada. Sí, comería lo que más amo en el mundo. Naoto rió pícara, asentí señalando el puesto frente a mí –Por favor, siéntese, no desperdiciaré esta oportunidad- Al terminar mi frase guiñé, me sentía con el poder, manejaría la situación. –Claro, lady, lo que usted diga- Obedeció, mordió su labio inferior, como amaba que sus dientes chocaran con sus piercing, ¿Cómo podría ser tan sensual?, pensé una y otra vez. Rió con mis conversaciones, más aún con cada mordisco que di al delicioso menú. Felicité al chef en susurros, era el placer de los placeres para mi paladar.

Al terminar su descanso, se levantó apresurada a retomar su horario de trabajo, me despedí, sonriendo con ternura. Incliné mi cuerpo hacia delante –Muchas gracias, Naoto-kun, nos vemos algún día- Guiñé. Ella sonriendo de medio lado, movió su mano, me percaté de la señal, tomé cercanía como nunca creí en un lugar público, ella tomó mi mano con delicadeza, sus labios rozaron mi delicada piel, sentí su calido beso, a la vez sus frios piercing. Tomó cercanía a mi oído, dejando fluir un sensual susurro, estremeció todo mi cuerpo, nunca olvidaré esa frase…–Que tenga un buen día, my beautiful lady-

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